Tratamiento oculoplastia

El tratamiento de ocuplastia mejora la visión en todo tipo de pacientes

Tratamiento oculoplastia en SantanderLa cirugía plástica ocular u ocuplastia es la especialidad encargada del tratamiento de las patologías y alteraciones en los párpados, vías lagrimales y órbita ocular. Además, corrige los problemas estéticos producidos por el envejecimiento. En Consulta oftalmológica en Santander  le ofrecemos una serie de tratamientos distintos para la corrección de estos problemas.
 
Ya sea para restablecer la funcionalidad perdida o por limitar las secuelas que producen estas enfermedades, mejorando la estética a la vez que se protege el ojo, la ocuplastia supone una solución terapéutica eficaz.
 
Habitualmente se realizan en los casos en los que los pacientes sufran anomalías como:
 
ORZUELO / CHALAZION. El ORZUELO es una lesión inflamatorio-infecciosa que aparece en el párpado. Puede ser interno cuando afecta a las glándulas de Meibomio (localizadas en el espesor del párpado) o bien externo, cuando está involucrado el folículo de una pestaña y sus glándulas asociadas. Cursa con dolor e inflamación palpebral variable. El CHALAZION es la evolución crónica de un orzuelo, presentándose como lesión quística indurada e indolora. El tratamiento del orzuelo generalmente es médico tópico, asociado a medidas de higiene palpebral. En ocasiones puede ser necesaria la infiltración con corticoides o el drenaje. En fase de chalazion el tratamiento generalmente es quirúrgico con anestesia local.

DERMATOCHALASIS: se trata de una redundancia de la piel del párpado superior, que incluso puede llegar hasta el margen de las pestañas. Esto transmite un aspecto de mirada cansada y envejecida. Suele ir asociada a  ensación de pesadez en los párpados y dependiendo del exceso de piel, incluso puede llegar a disminuir el campo visual superior. El único tratamiento que resuelve el problema es la cirugía, que consiste en la extirpación
de la piel redundante, bajo anestesia local.

ECTROPION: se trata de una de las malposiciones palpebrales más frecuentes, en la que el el párpado, generalmente inferior, se evierte hacia afuera del globo ocular. Como consecuencia, pueden encontrarse problemas a nivel de la superficie ocular, con molestias oculares acompañantes y lagrimeo. Lo más habitual es que sea causado por hiperlaxitud horizontal del párpado asociada al envejecimiento. Otras causas menos frecuentes son los procesos cicatriciales o bien las parálisis faciales. Es necesario un estudio individualizado del caso para encontrar la causa y ofrecer la mejor alternativa terapéutica, que siempre será quirúrgica y bajo anestesia local.

ENTROPION: es una anomalía en la posición de los párpados en la que el párpado se invierte hacia el globo ocular, rozando así las pestañas sobre la superficie ocular. Además de resultar muy molesto para el paciente es potencialmente peligroso para el ojo y puede llegar incluso a comprometerse la visión. Al igual que el ectropion, la causa más frecuente es la hiperlaxitud horizontal asociada al envejecimiento. Es un proceso que debe tratarse siempre. Existen distintas alternativas terapéuticas que pueden ofrecerse dependiendo del tipo de entropion y de su intensidad. Las opciones quirúrgicas son las únicas que tratan definitivamente el problema y se realizan bajo anestesia local.

PTOSIS PALPEBRAL. Hace referencia a la caída del párpado con respecto a su altura normal. Lo más frecuente es que se produzca por desinserción del músculo que eleva el párpado, asociado generalmente al envejecimiento. Otras causas menos frecuentes son las congénitas, neurológicas o traumáticas. En los niños existe riesgo de ambliopía u ojo vago si el párpado llega a ocluir el eje visual. En los adultos produce limitación del campo visual. El único tratamiento posible es el quirúrgico y la técnica a realizar dependerá de la función o fuerza del músculo elevador del párpado, si es posible con anestesia local.

PARÁLISIS FACIAL. Es la pérdida de movimiento y tono de la mitad facial como consecuencia de la lesión del nervio facial. Desde el punto de vista oftalmológico induce fundamentalmente ptosis de ceja, imposibilidad de cierre palpebral y ectropion paralítico. Como consecuencia, el globo ocular queda desprotegido y existe riesgo de afectación corneal grave y pérdida de visión si no se trata adecuadamente. Inicialmente y en espera a una posible recuperación, el tratamiento es conservador, con lubricación ocular constante, oclusión y/o cierre palpebral reversible en su zona externa para disminuir la zona expuesta. Si la parálisis se hace permanente o existe previamente un riesgo muy importante de lesión corneal, debe tratarse la imposibilidad de cierre palpebral con el implante de una pesa en párpado superior. Esta cirugía se realiza con anestesia local y es reversible en cualquier momento. Si es preciso puede realizarse en el mismo acto quirúrgico o en un segundo tiempo la corrección del ectropion. Así mismo, puede plantearse el tratamiento de la ptosis de la ceja si el paciente lo desea.

TUMORES. Son lesiones debidas al crecimiento de células anómalas. Con una exploración oftalmológica puede intuirse si se trata de una lesión benigna o maligna. El tratamiento definitivo es la extirpación quirúrgica. Si sospechamos una lesión benigna, podemos ser conservadores con la extirpación. Sin embargo, una lesión maligna debe ser extirpada en su totalidad asociando un margen de seguridad circundante, por lo que se amplia el
tejido a extirpar. De ahí que las lesiones sugestivas de malignidad deban extirparse lo antes posible. Dependiendo del defecto residual se indicará una técnica reconstructiva u otra.
 

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